viernes, 30 de abril de 2021

Seducido por la magia del sonido y las bondades de ITABO

Por Darelia Díaz Borrero

Iván Valdés Vázquez. Foto: Amauris Betancourt.

Pasar los días puliendo y mezclando voz, efecto y música, tres ingredientes que dialogan entre sí en función de un mensaje informativo, no es solo su modo de vida, sino lo que verdaderamente le apasiona. Persistencia, entrega y constancia diaria, distinguen el quehacer de Iván Valdés Vázquez.

Su incursión como realizador de sonido comienza en Servicios Técnicos de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Sindo Garay en Granma, donde tuvo la posibilidad de trabajar en varios espectáculos, galas artísticas y actos, así como con agrupaciones de primer nivel.

Foto: Cortesía del entrevistado.

Confiesa que siempre le sedujo el trabajo en los medios de comunicación. Por ello no es casual que en 2015 iniciara su carrera profesional como sonidista en la emisora municipal Radio Ciudad Monumento, de la capital granmense y luego aceptara una propuesta similar en la emisora provincial Radio Bayamo, sitios en los cuales labora, de forma simultánea, hasta la actualidad.

“Siempre me llamó la atención esta especialidad por la capacidad de influir en los sentidos y emociones humanas. Cuando musicalizo, siento la libertad plena de hacerlo a través de mis sentimientos. Escogí el sonido como modo de vida profesional para tener la posibilidad de crear, aportar y cambiar en cada obra lo necesario desde mis conocimientos”, comenta Valdés Vázquez sobre su pasión por este universo.

Desde hace poco más de un año, además de cumplir sus responsabilidades en los citados medios radiales, Iván pone empeño y talento en función de las creaciones de ITABO, un proyecto que le ha permitido estrenarse en el terreno del audiovisual.

¿Aparecen casualmente tus vínculos con ITABO Producciones?

Fue así prácticamente. Una tarde Katiuska León, presidenta de ITABO Producciones, se me acerca con la intención de grabar una voz en off, y al terminar me propone el montaje de la banda sonora del material; luego, satisfecha por el resultado final, me sugiere integrarme al equipo de trabajo.

Esta es mi primera experiencia en televisión. Amo la radio, aunque el medio audiovisual siempre me interesó; solo que no había tenido la oportunidad que ITABO me brinda hoy.

¿La manera de asumir las producciones de ITABO difieren de tu labor radial?

Sí, cada medio tiene sus características. En la radio se crean imágenes a través del sonido y en ITABO el sonido está en función de las imágenes.

¿Es el diseño de sonido elemento esencial en las propuestas de ITABO?

Mucho; el diseño de una banda sonora es vital en la peculiaridad de cada obra audiovisual, pues representa códigos sonoros que identifican escenas, personajes, lugares, sentimientos... lo cual deviene creación y, a su vez, estilo de trabajo único.

¿Cómo conjugas técnica y estética del sonido en función de la audiovisualidad de ITABO?

Foto: Amauris Betancourt.

Resulta de primer orden para mí, que la calidad técnica y estética del sonido estén a la altura de las exigencias de la audiovisualidad de ITABO Producciones. Hay que lograr el equilibrio entre lo agradable y lo bonito con una buena terminación, y que cumpla a su vez con los parámetros técnicos. Un sonido deficiente constituye un problema en la comunicación, e inevitablemente al discurso visual le crea la misma dificultad. 

 ¿Cómo se mide un buen sonido? ¿Qué parámetros se valoran?

Se mide por sus cualidades básicas, como el tono, timbre e intensidad. El tono define las altas y bajas frecuencias presentes. El timbre es como la huella digital, es único; por ejemplo, un La menor ejecutado con una guitarra y esa misma nota musical interpretada con un violín no tienen el mismo timbre, se escucha diferente, y sigue siendo la misma nota. La intensidad permite medirlo desde cero hasta 100 decibeles que es la nota de distorsión y esta característica se controla a través de las consolas mezcladoras.

El sonido tiene o no armonía, y cuando esta armonía no está presente entonces es ruido. Es importante para lograr un buen sonido, además de las condiciones técnicas y ambientales, el conocimiento pleno de la especialidad.

¿De la gama de productos de ITABO, cuál prefieres y sientes que te permite desarrollar un trabajo sonoro más creativo y conceptual?

Foto: Darelia Díaz Borrero.

Todas las obras de ITABO me son importantes. Cada una es una experiencia diferente, única y, por ende, un reto. Todas me exigen desde el punto de vista personal y profesional. El proceso creativo me da la posibilidad de idear, imaginar, construir con total libertad, respetando siempre los códigos establecidos.

¿Cuál ha sido el mayor desafío profesional como realizador en ITABO?

Como profesional la labor audiovisual deviene desafío, porque cada material tiene sus especificidades, exigencias, y particularidades, que lo hacen una obra única. ITABO es un reto en su expresión más amplia y con letras mayúsculas.

¿Cómo te integras en la post-producción? ¿Supone una manera novedosa de asumir la realización de sonido?

Si, me sumo, porque es una parte decisiva del proceso. Teniendo en cuenta al sonido como uno de los elementos vitales dentro de una obra audiovisual, el trabajo de post-producción reviste vital importancia. La post-producción de sonido es la etapa final de la elaboración de la banda sonora de un producto audiovisual, que incluye técnicas como la ambientación musical, la sonorización, el doblaje y el procesamiento o masterización del audio.

¿Qué te ha aportado en lo profesional pertenecer a ITABO Producciones?

El trabajo en equipo que es sumamente importante; y eso es precisamente ITABO, un equipo. Pertenecer a este proyecto me ha dotado de nuevos conocimientos, ha impulsado mi voluntad de superación constante, me ha aportado habilidades y herramientas que me permiten realizar un trabajo con calidad, y, por sobre todas las cosas, ha estimulado mi capacidad creativa.

Aspiraciones...

Me motiva la posibilidad de estar constantemente en medio de un proceso creativo y de poder expresarme con libertad a través del sonido. Expectativas tengo muchas, deseo seguir explorando y creando en este horizonte maravilloso del mundo audiovisual y sueño con una enorme gama de oportunidades, donde podamos cabalgar demostrando todo el poderío creativo de ITABO, que nos permita establecernos en el mercado audiovisual, tanto dentro como fuera de la Isla.

Foto: Darelia Díaz Borrero.

Lleno de motivaciones se declara Iván Valdés Vázquez, quien ha convertido a la realización de sonido en el centro de su vida. Introvertido, de pocas palabras, y sencillo, sabe que lo alcanzado es fruto del empeño y la dedicación.

Según confiesa, le gusta en su tiempo libre escuchar música, leer, sobre todo contenido que le aporte conocimientos sobre su especialidad, y ver programas de televisión, preferentemente los de corte informativo y cinematográficos.

Trasmitir imágenes con el sonido en la radio o en la televisión es una habilidad que va consolidando este realizador, que se declara un eterno enamorado de su especialidad y un agradecido de las oportunidades de superación profesional y personal que ha encontrado en ITABO Producciones.

miércoles, 24 de marzo de 2021

Confesiones detrás de un lente con sello ITABO

Por Darelia Díaz Borrero

Fotos: Cortesía del entrevistado

Apenas tenía 9 años cuando su padre, periodista de profesión y fotógrafo aficionado, le regaló su primera cámara. Desde entonces Yanosky Rondón estableció un vínculo especial con ese arte convertido en norte y aderezzo de su vida.

Yanosky Rondón Rondón

Su pasión por esa especialidad se aquilató en la década de 1990, cuando terminó el Servicio Militar, y comenzó a interesarse por el mundo de la televisión. Pocos años después decidió inscribirse en un curso de fotografía audiovisual que le serviría para luego formar parte de la nómina de camarógrafos del naciente telecentro CNC, de la provincia de Granma.

Ha sido la pequeña pantalla su medio por excelencia para expresarse en el mundo de la fotografía. En sus más de dos décadas de complicidad con el lente en el referido canal, Yanosky, ha participado en coberturas de importantes momentos de la provincia y compilado, en imágenes, esencias de la nacionalidad cubana, y también de la nación de Honduras, donde cumplió misión internacionalista, en el año 2000.

Según confiesa, todo cuanto ha hecho -profesionalmente hablando- le ha preparado para ITABO Producciones, un proyecto de realización audiovisual nacido hace poco más de un año, que constituye uno de sus sueños más acariciados.

Según me cuentan, fuiste el encargado de unir las piezas de lo que es hoy el team ITABO ¿Qué elementos definieron tus preferencias en este sentido?

“El telecentro tiene mucha gente virtuosa y talentosa, pero no siempre se logra la ´química´ entre el personal artístico, el técnico y el administrativo. Dirigí muchos años el departamento de producción y técnica de la CNC, y lograr convergencia entre unos y otros era complejo, hasta que descubrí que había algo que los unía: el interés por la obra. Entonces empiezo a sugerirle a Katiuska León, con quien inicié el proyecto, aquellos que podrían conformar el grupo que soñábamos. Buscamos sobre todo a colegas talentosos y a quienes les fuera fácil trabajar en equipo, algo muy complejo en el mundo audiovisual por múltiples factores”.

La fotografía es un arte popular ¿Quién hace una foto es fotógrafo? Saber escribir no te hace escritor.

“La principal cualidad de la fotografía es su carácter documental. Al registrar un hecho se documenta, y esa peculiaridad hace pensar que fotografiar es sencillo, pero a eso hay que agregarle arte y mensaje. Es ahí donde entran conceptos estéticos y técnicos en función del arte o de la comunicación. La composición y el encuadre son fundamentales al igual que la iluminación y el equilibrio visual, entre otros aspectos, que confieren el toque artístico y creativo. Respeto siempre las reglas del documentalismo, para ceñirme a la realidad, y entonces empiezo a crear, a conjugar estética y técnica”.

Los dispositivos móviles existentes hoy permiten filmar para documentar momentos importantes. Estos se comercializan con programas prácticos preestablecidos en detrimento de la creación, lo cual no quiere decir que no haya personas creativas. Pero los artistas concebimos previamente la imagen en función de un concepto para provocar lecturas, placer visual, curiosidad o para transmitir sentimientos”.

¿Presuponen las demandas de los clientes de ITABO exigencias puntuales desde el punto de vista fotográfico?

“Soy partidario de respetar profesionalmente el presupuesto del cliente porque hay empresas que les resulta muy difícil invertir en comunicación. De hecho, eso es lo último que se hace casi siempre, siendo esta importante para conseguir metas. Por eso pongo en cada cuadro audiovisual, en cada fotograma, la calidad que merece todo cliente y que ITABO garantiza. La satisfacción es primordial para complacer y demostrar el bien de invertir en comunicación.

Los clientes son exigentes en estos tiempos cargados de múltiples contenidos gráficos y medios audiovisuales que confluyen en Internet. En ese contexto, si bien inconscientemente, se adquieren saberes, información y gusto estético. Consumir muchos productos nacionales y extranjeros de alta calidad acarrea un ojo educado. Por tanto, ahora el cliente tiene muchas opciones y puede comparar tu trabajo”.

Los planos abiertos sitúan, contextualizan; en tanto los cerrados enfatizan los detalles ¿Cuál de ellos prefieres para las realizaciones de ITABO?

“Tengo influencias de la obra de Arturo Montoto, reconocido artista cubano de la plástica, a través de mi hija a quien le apasionan mucho sus cuadros. En varias de sus piezas se advierten las columnas de La Habana en los cuales siempre incluye un pequeño elemento, un plátano, una manzana u otra fruta, temas recurrentes de su obra en la que muestra un manejo espléndido de la luz, el volumen y la profundidad visual de los planos. Usa un primer plano de algo pequeño y un fondo contextual. A mí me gusta hacer mucho eso en las imágenes de ITABO. Casi siempre saco un primer detalle elemento, al que por lo general casi nadie le presta atención o se detiene a percibir de qué se trata, y detrás ubico el entorno.

El fin es que la fotografía se inserte en los tiempos actuales, donde la gente está más tiempo delante de un celular que delante de la televisión, por tanto, no puede ser la misma. En los grandes planos se pierde mucho la información. Tienes que imaginarte que el cliente no va a estar detrás de una gran pantalla sino detrás de un pequeño móvil con una pantalla de 6 o 5 pulgadas, y la fotografía debe ajustarse a esos elementos de detalles, en primer plano, para no abrumar más allá de lo que queremos mostrar”.

¿Cuáles son los presupuestos estético-gráficos de ITABO?

“ITABO persigue la armonía de la fotografía en todos sus aspectos con el sonido, el guion, el montaje y la concepción general de la obra. La clave del proyecto es la confluencia de las especialidades que se complementan. El grupo se ha propuesto que el acabado audiovisual sea en la postproducción y eso tiene que ir paralelo o fiel a las intenciones de especialistas y realizadores”.

¿Qué garantiza ITABO a sus clientes si de fotografía hablamos?

“Los clientes tienen una idea por lo general bien elaborada, que casi siempre es técnicamente correcta en sus términos, pero en comunicación no suelen ser las más adecuadas. ITABO trata de convencer haciendo coincidir propósitos de ellos y nuestros. Hay experiencias de situaciones puntales de concepciones y deseos de clientes que chocan en términos de comunicación audiovisual y que van en detrimento de la publicidad. Le insistimos en tener un manual de identidad creado para asumir esas pautas que es una vía más fructífera.

Otras veces las fábricas y empresas ya tienen más de 60 años y estructuralmente son poco atractivas desde el punto de vista visual. Entonces convencemos al cliente para generar la visualidad a partir del producto y no de su contexto. Se trata siempre de respetar los deseos de los clientes, pero desde ITABO, con una estrategia de comunicación concebida visual y puntualmente”.

Cuando grabas ¿Qué persigues? ¿Qué no pasarías por alto?

“Me gusta hablar con los clientes antes de empezar a grabar para conocer sus expectativas. Sucede en ocasiones que tienen referencias de un trabajo que le hicieron antes o de alguno que vieron de otra empresa, provincia o lugar. Trato de ver qué idea les atrae, y a partir de ahí la asumo y trabajo en base a eso. Trato que la fotografía sea fiel al sentimiento del cliente, que a veces es difícil. Cuando hago la fotografía busco su reacción, a ver si a él le enamora lo que estoy haciendo; si le gusta, pues sirve de incentivo y brújula”.

¿Te consideras un perfeccionista? 

“Ser perfeccionista para mí es cosa seria. Lo soy cuando grabo; soy consciente y responsable con mi obra porque el cliente espera un resultado en correspondencia con su inversión. Y para alcanzarlo, por supuesto, hago uso de varios elementos técnico-estéticos -muchas veces desconocidos para los clientes- para obtener la calidad y satisfacción esperadas. Por otra parte, soy muy crítico con mi trabajo. Me exijo y me disgusto cuando las cosas no me salen técnicamente del todo correctas o con la calidad que quiero”.

¿Cuál ha sido el mayor reto fotográfico como parte de las realizaciones de ITABO?

“A pesar de haber tenido una buena escuela en la CNC TV, quería que las realizaciones de ITABO no se parecieran a aquellas. O sea, lograr un trabajo más artístico, más comunicacional, lejos de las influencias de las propuestas informativas del telecentro. El otro es disponer de tiempo para dedicar a ver lo que se hace en el exterior y en la capital del país y adaptarlo a las características y expectativas de los clientes de Granma”.

La técnica diferencia las propuestas de ITABO ¿Cuán importante resultan equipos de última tecnología como las cámaras en formato 4k?

“Una de las fotografías más famosas y reproducidas del mundo es la que hiciera Alberto Korda al Che Guevara. Esa obra se hizo con una cámara defectuosa y lente rayado. La fotografía no es el equipo, es el creador; pero en el panorama actual, la calidad y resolución de la imagen es vital. Estar técnicamente actualizados es una ventaja para el creador y para el grupo. Hay clientes especializados que se han documentado y lo primero que te preguntan es si tienes drone y cámara sumergible para trabajar.

ITABO apuesta por tener tecnología de punta: cámaras HD (alta definición), 4k y sumergibles, drone; micrófonos inalámbricos, de solapa; trípodes, luces y osmo. Estamos tecnológicamente apertrechados porque si algo distingue al grupo es la calidad técnica y profesional para sustentar los productos audiovisuales”.

¿Te insertas en otros momentos del proceso creativo?

“Nunca me divorcio de él. Todos nos insertados en el proceso de creación lo cual permite retroalimentarnos constantemente. Me gusta, además, el concepto de que, en estos tiempos digitales, la fotografía termina en la postproducción, aunque va muy mezclada con el maquillaje, la iluminación, la escenografía, entre otros. Empieza muy temprano, con el propio guión, y termina tarde en la postproducción, donde están los efectos visuales y el retoque fotográfico”.

¿Qué representa ITABO para ti?

“A veces tengo la impresión que desde que me regalaron la cámara a los 9 años me preparaba para ITABO, que nací para ITABO.  Toda mi vida, lo que he hecho y aspirado se redondea ahora en este proyecto de una forma asombrosa”.

Desde el corazón, como solo puede hablarse de algo muy querido, aflora el testimonio de este apasionado por la fotografía, esa que trasciende los límites de colores, formas, iluminación y ángulos, para convertirse en historia viva.

Como un ´tipo´ sociable, aunque de pocas palabras, emprendedor, y amante de la lectura se define este camarógrafo que, a diario, le regala una sonrisa a la vida, aunque esta se empeñe en ponerle pruebas difíciles.

El `Yano´ como le llaman algunos del círculo más cercano, es de los que gusta visitar a los amigos con frecuencia sin necesitar un motivo aparente, y dedica un pedazo de cada jornada a meditar, una costumbre que, según confiesa, le permite borrar su lienzo mental para poder pintarlo, al día siguiente, con nuevas y mejores imágenes.

Para él no existe mayor deleite que cultivar esa “magia” de captar lo hermoso de los momentos cotidianos, así como el poder de conservar una breve rebanada de tiempo; una posibilidad que le ha dado el mundo de la fotografía audiovisual, y que, desde hace poco más de un año, se ha multiplicado mediante un lente que lleva el sello de ITABO.

viernes, 26 de febrero de 2021

Anhelos a mares con puerto seguro en ITABO

Por Darelia Díaz Borrero

Fotos: Cortesía del entrevistado

Alex Gainza, director de Arte y Postproducción de ITABO Producciones
Casi por casualidad llegó al terreno del audiovisual, porque siempre sintió una atracción especial por el mundo de la marinería, y hasta llegó a desandar los océanos tras su formación como ingeniero en instalaciones energéticas navales. Pero las olas de la vida lo llevaron a la realización gráfica en la pequeña pantalla, y luego a la edición, una especialidad con la cual ha establecido una relación afectiva desde hace ya tres lustros.

De pocas, pero precisas palabras es Alex Gainza Morales, entrevistado difícil como pocos, porque es de los que no le gusta hablar de sí mismo, y prefiere que sea el trabajo su mejor carta de presentación.

Y ciertamente intenso y fértil ha sido el quehacer de Gainza en el mundo del audiovisual, desde que se especializó como diseñador de efectos especiales y gráfica en el Canal Educativo, en el 2004, y tres años más tarde como editor de programas y productos informativos en el telecentro CNC TV de la provincia de Granma, donde labora actualmente.

Desde hace aproximadamente un año, este editor, además de cumplir con sus responsabilidades con el citado canal, también dedica buena parte de su tiempo a las propuestas de ITABO, un proyecto de realización audiovisual que le ha permitido “dar rienda suelta” a sus ideas y anhelos como creador.

“Cuando uno se dedica al oficio de la creación siempre lo acompaña cierta inconformidad por no hacer más, e incursiona en otras líneas de trabajo que satisfagan la sed de realización. Encuentro a ITABO justo en ese momento de búsqueda. Se da la coincidencia de que otros miembros del grupo en formación me proponen participar en esta empresa.  Me gusta la idea y decido participar, motivado tanto por sus proyecciones, como por las personas que conformarían el equipo”.

Así ilustra su llegada a ITABO este realizador, graduado también de Licenciado en Comunicación Social, quien asume la dirección de arte, creación y post-producción de este proyecto, que da pasos sólidos en el terreno del audiovisual.

¿Cómo defines la línea estética de ITABO?

“ITABO desde un principio se orientó a lo publicitario, a una manera de realización más formal, sin apartar los códigos tanto de televisión como del vídeo. En el proyecto están bien definidas las líneas estéticas desde las maneras más recientes de recreación de nuestra realidad; aunque no se pretende dejar de incursionar en productos audiovisuales más artísticos: De hecho, se han trabajado ya algunos vídeos clips con aceptación por buena parte del público”.

¿Qué elementos tuviste en cuenta para diseñar el logo de ITABO?

“La identidad visual del grupo fue un trabajo colectivo, que germinó en varios días, con aportes de cada miembro del equipo. Queríamos buscar un nombre que reflejara nuestras raíces, que definiera nuestro objetivo y que dejara claro el lugar de donde somos. Así que buscando esa combinación, encontramos el término ITABO, tierra rodeada por agua, vocablo de origen aruáco presumiblemente. Nos pareció el nombre apropiado y comenzó el trabajo visual”.

“La fuente utilizada se trató de “AGHATA”, una tipografía con rasgos menos simétricos y rectos, es decir rústicos, para que se ajustara a la procedencia de la palabra. El símbolo de espiral tiene mucho que ver con el significado dado por culturas antiguas. Esta figura era muy utilizada para describir el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. El sol también solía ser representado como una espiral, ya que nace todas las mañanas, muere tras el atardecer y renace al día siguiente. Otros significados que se le dio a esta forma fue la de la fuerza vital, el crecimiento y la positividad.  La misma construcción de este símbolo denota sucesión creciente al no detenerse en sus vueltas alrededor del centro, y aquí en este centro se ubicó una figura que representa un ojo para definir que todo gira alrededor de lo visual”.

¿Qué te ha aportado en lo profesional pertenecer a un proyecto como este?

“Es una suerte poder hacer lo que más disfrutas, eso es lo fundamental. Este proyecto me ocupa la mayor parte del tiempo, ya que el trabajo no se resume a algunas horas laborables, sino que forma parte del día y de la noche. Me pasa que ando en mi bicicleta y voy pensando cómo solucionar los retos de realización de cada trabajo. Las formas y movimientos de cada composición también me interrumpen el sueño. Como es lógico, todo esto obliga al estudio constante de las nuevas tendencias de hacer y todo lo referente a las actualizaciones de los softwares. Te digo que realmente es muy enriquecedor”.

¿Resulta complicado el proceso de creación?

“Es tan hermoso como complicado. En el proceso de creación participan muchos factores, así como mismo se ve afectado por otros tantos. Necesitas tiempo para pensar cómo lograrás el objetivo del producto y al mismo tiempo hacerlo de forma atractiva. Hay que mantener la mente fresca y funcionando al tope que no siempre se logra, por eso mismo el trabajo debe hacerse en equipo, donde cada uno aporta desde su experiencia y con su visión acerca del tema a tratar”.

¿Asumes la edición y post producción como un proceso unipersonal?

“Para nada, que sea yo el que ponga los dedos en la tecnología de post-producción no quiere decir que lo haga todo. Te repito que trabajamos en equipo, y realmente todos tienen que ver y participar en cada etapa de la producción, lo mismo que los otros miembros en el montaje, como yo en los demás procesos”.

Te has especializado en el área de la edición, pero también has asumido el rol de camarógrafo. ¿Cómo te defines, un editor que hace fotografía o un todoterreno en la edición y la fotografía? ¿Cuánto te ha aportado esa versatilidad para el proceso creativo de ITABO?

“Es innegable que la edición aporta una visión muy amplia de las demás áreas de la televisión, aquí es donde todo confluye para finalizar la obra. Sin embargo, mi especialidad sigue siendo la edición y lo otro que pueda hacer es siguiendo los consejos de los especialistas en ese campo. En ITABO hemos tenido que hacer de todo para que el trabajo fluya y lograr eficiencia. Te diría que no soy el todoterreno, todos lo somos”.

¿Con cuál de los trabajos de ITABO te has sentido más realizado?

“Disfruto cada trabajo, como es natural, unos más que otros. Me enamoro de todos y de cada uno me queda alguna inconformidad por algo que pude mejorar. Esto me pasa siempre; sin embargo, hay uno que recuerdo muy bien y con el cual me sentí satisfecho, ese fue el caso del video corporativo de CALISUR. Fue un trabajo que teníamos el reto del tiempo de entrega, pero también mucha carga de composiciones gráficas dentro del vídeo, y por encima de todo los apuros y los retos creo que lo hicimos bien”.

¿Cuál es para ti el sello de ITABO?

“ITABO defiende sobre todas las cosas, la seriedad en cada trabajo y el respeto a cada cliente. El grupo atiende y tiene en cuenta la visión del que encarga un producto, así como la nuestra. Se ha conseguido mantener una línea de realización propia que nos identifica en cada propuesta. Otra cosa que hemos logrado, y creo que tiene que ver mucho con el resultado de cada obra, es la unión de los miembros del equipo. Tenemos mucha confianza entre nosotros, nos queremos y defendemos ya como una familia”.

ITABO apuesta por estar a la vanguardia tecnológica en la producción audiovisual. ¿Qué retos te impone trabajar con tecnología de avanzada como el formato 4k?

“Creo que la actualización es vital para cumplir las exigencias siempre crecientes de los públicos. ITABO tiene el reto de mantener un ritmo constante en este sentido. El mundo del vídeo lleva una carga tecnológica bastante importante, y tratamos de incluir equipos y softwares necesarios cada vez que se pueda. También nos planteamos el reto de avanzar y mejorar con lo que tenemos y buscar soluciones creativas a los problemas que se nos presentan”.

¿Desde tu especialidad cómo logras ser fiel al slogan que defiende ITABO “Tu identidad en imagen”?

“Esto tiene que ver con el respeto a la identidad de cada cliente; ser orgánico de principio a fin con su visión y estructura, y alcanzar una armonía también con nuestro sello. Es un trabajo que exige creatividad y estudio constantes”.

¿De la diversidad de productos de ITABO (videos institucionales, spots promocionales, programas...) cuál disfrutas más, y por qué?

“Déjame apuntar que no es solo eso que mencionas. En el equipo hemos tenido la oportunidad de hacer otros productos audiovisuales y de carácter multimedia. Pero te confieso y sin que me cause problemas con el grupo –aquí sonrió-, porque cada uno tiene su preferencia, yo disfruto más los spots. Este producto tiene la meta de poder sintetizar todo el objetivo de comunicación en muy poco tiempo en pantalla, y encima, lograrlo de manera creativa sin caer en la tentación de abarrotarlo de elementos que disocien el mensaje. Debe atrapar al que lo ve de principio a fin”.

Estudioso incansable de las nuevas formas de hacer, y realizador inquieto, es este enamorado de la edición. En su mente se agitan y atropellan las ideas en loca carrera contra el tiempo, tanto que confiesa que necesitaría que el día tuviera más de 24 horas para ordenarlas, darles cuerpo, y sobre todo convertirlas en producto audiovisual.

Amante también del café, el béisbol, la lectura, los documentales del discovery y de la buena música, no anda edulcorando sentidos porque prefiere llegar sin reparos al interior de las ideas.

Es de los que siempre piensa que el trabajo pudo haber quedado mejor, quizás por esa necesaria búsqueda de lo perfecto que en él habita, una “bendita costumbre” de Gainza, que, sin dudas, se revierte en sólidas creaciones con el sello de ITABO.

 

 

 

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